Haciendo un repaso de las dificultades comerciales que existen hoy en día para vender, Manuel recordaba lo fácil que era antiguamente adquirir un compromiso de venta simplemente con la palabra, o simplemente estrechando las manos. hoy no es suficiente si no se hace con un contrato por medio.
Es otro de los valores de personalidad que ha bajado su listón de importancia. Y hoy en día lo escuchamos . "Te doy mi palabra".
Hoy la queremos suplir por; "te lo prometo", "te lo juro" y aun desestabilizamos más el valor de la misma, por palabras mas respetables que nos atrevemos a no cumplir.

















